I Carrera del Dulce Navideño 2009. Domingo 18-01-2009
7,500 metros
Tiempo oficioso: 0:34:43
Tiempo real: 0:34:00
Volvemos a correr sobre asfalto después de las dos últimas experiencias nevadas, en esta ocasión se trata de una carrera nueva y joven bautizada como "Carrera del Dulce Navideño" que tenía que haberse disputado el pasado 18 de Diciembre (de ahí el nombre) que se desarrollaba por la Ciudad Universitaria de Madrid. El cambio de fecha afectó a la organización de la carrera y tambien a los participantes, de manera que muchos corredores no pudieron acudir a la cita, al final hubo unos 200 participantes que tuvieron que recorrer unos 7500 metros por el corazón de la Ciudad Universitaria. El recorrido parecía sencillo, pero en el mismo se ocultaban dos pequeñas tachuelas y sobre todo una subida de unos 400 metros por la Dehesa de la Villa a mitad del recorrido que dificultaría el paso.
La carrera tenía fijado su inicio a las 10:0 de la mañana, acudí puntualmente a las inmediaciones de la INEF donde tendría lugar la salida de la carrera, allí se iban dando cita los corredores esperando el inicio de la misma y tras un breve calentamiento y la colocación de todos los gadgets ya habituales. Los atletas se prepararon para el pistoletazo inicial aunque antes de eso se celebró un respetuoso minuto de silencio en honor a un clásico de las carreras populares (Luis Javier Colmenarejo) trágicamente fallecido hace una semana.
Debido al número reducido de corredores (unos 200 más o menos) me coloqué en las posiciones intermedias abandonando la cola del pelotón y comencé la carrera en el centro del paquete de corredores. Al principio me costó un poco coger el ritmo adecuado, sobre todo porque estos metros iniciales picaban ligeramente hacia arriba hasta ascender a la Avenida Complutense, a partir de ese momento el terreno era llano y se podía seguir un buen ritmo rodeado de otros corredores que mantenían un ritmo semejante al mio. A pesar de esto los dos primeros kilómetros fueron rápidos, ligeramente por encima de los 4:30 min/Km. Poco antes de llegar al kilómetro dos, cuando se estaba circulando alrededor del Jardín Botánico me se di cuenta de que se había desatado el cordón de una de mis zapatillas, por lo que tuve que pararme de golpe, atarme la zapatilla y continuar la carrera, lo que me restó unos cuantos segundos y sobre todo cortó mi buen ritmo.
Después de bordear el Jardín botánico la carrera se dirigía hacia el Paraninfo de la Ciudad Universitaria y al final de este tramo se encontraba la dura subida de 400 metros a la Dehesa de la Villa. En este tramo de subida no perdí demasiado tiempo y progresé a buen ritmo adelantando a otro grupo de corredores, parece ser que lo mio son las cuestas. Al llegar a la parte más alta de la cuesta se volvió a desatar la misma zapatilla, asi que nueva parada en seco para atarme la zapatilla con más fuerza esperando que no se desatara, y de nuevo vuelta a carrera para intentar recuperar el ritmo perdido en la bajada. A pesar de estos incidentes, el ritmo de estos dos kilómetros no había subido de 5 min/Km.
Nos encontrabamos de nuevo en la Avenida Complutense y la carrera se dirigía de nuevo hacia el Paraninfo, para luego realizar un giro a la derecha y dirigirse hacia la Facultad de Informática de la UCM, experimentando una ligera aceleración en el ritmo aprovechando el ligero descenso. Pero volvieron a surgir los incidentes, y al final de la calle y antes de dar un giro de 180 grados, comprobé como la otra zapatilla también se había desatado; tercera parada y tercera salida desde cero. Al final de la calle y antes de reincorporarnos a la Avenida Complutense los aficionados me estaban esperando para animarme y fotografiar mi paso a buen ritmo. Ya había pasado lo peor, quedaban poco más de dos kilometros y las fuerzas después de tanto parón seguían intactas y la carrera se estaba desarrollando a buen ritmo.
La carrera retomaba ahora el Paraninfo y después se giró hacia la derecha en dirección a la escuela de Caminos, de nuevo giro a la izquierda para dirigirse a la parte posterior de la Facultad de Ciencias de la Información y girar por la parte trasera de los antiguos Comedores; este último tramo en ligero ascenso donde se volvieron a ver mis cualidades de escalador, experto en subidas. Desde ahí se volvía a coger la calle Arquitecto López Otero, esta en vez en sentido descendente, se pasaba por debajo del puente de la Av. Puente de Hierro y los atletas encaraban los últimos metros antes de cruzar la línea de meta. En estos últimos 500 metros saqué todas las fuerzas que aún me quedaban y aumenté el ritmo todo lo posible con la intención de hacer mejor tiempo, de manera que marqué un paso de 4:10 min/Km cruzando la meta con un tiempo total de 34:45 (34:00).
Al tiempo final computado se le han descontado los 45 segundos que se perdieron en las tres paradas para atar las zapatillas, a razón de 15 segundos por cada una de las paradas. Una nueva enseñanza para posteriores carreras, hay que atarse bien las zapatillas, con doble nudo... no se puede permitir tres interrupciones de ese tipo, con la consiguiente pérdida de tiempo y sobre todo de ritmo.
Una buena y bonita carrera, poco masificada, se podía correr sin complicaciones, acelerones ni empujones, con calles anchas y pocos cambios de dirección. El recorrido era duro pero no por ello malo, se podía llevar un ritmo constante. Debido al reducido número de corredores la llegada a la meta fue estupenda, sin aglomeraciones. La organización, aparte del problema por el cambio de dia, estuvo muy bien, el circuito bien señalizado y con voluntarios en los puntos complicados, y como regalo una buena bolsa de corredor con productos navideños y golosinas para recuperar los kilos perdidos durante la carrera. Un bonito detalle de la ganadora femenina de la carrera que compartió su premio con los asistentes... un buen roscón de Reyes que estaba buenísimo. Y lo más importante... hay que atarse bien las zapatillas.

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