Se trata sin duda de una colosal muestra donde se expone una colección de esculturas, piezas arqueológicas, útiles y utensilios egipcios de valor incalculable, que datan desde el siglo VII a. C. hasta el siglo VIII d. C. Todos estos objetos fueron salvados del fondo marino en las proximidades de Alejandría, el aumento del nivel del mar los ocultó a los ojos de humanidad durante más de 1200 años y quizás gracias a ello se salvaron de la destrucción, la mutilación o la rapiña de las distintas culturas o pueblos que pasaron por esos territorios durante todos estos años.
Debido a las investigaciones subacuáticas realizadas por Franck Goddio aparecieron ante el mundo las ruinas de dos antiguas ciudades próximas a Alejandría (Heraclion y Canopo), asimismo se descubrió el antiguo puerto de Alejandría cubierto por las aguas desde mediados del siglo VIII. Estos hallazgos supusieron el inicio de una importante misión internacional con el objetivo de rescatar del fondo del mar las piezas y comenzar a trabajar en los restos arqueológicos para conocer con más detalle aspectos relativos a la historia antigua de estas ciudades, de la historia y desarrollo egipcio y de la evolución de la cultura mediterranea en su conjunto. El Delta del Nilo no solo es clave para la historia del Egipto faraónico sino que la posterior conquista de Alejandro y la edificación de Alejandria unió aún más a Egipto con Grecia y con el resto del Mediterraneo, convirtiéndola en la ciudad más importante del mundo. La posterior conquista romana no redujo su importancia, conservando su pujanza en el mundo cultural y comercial. Famosos en la historia mundial son su colosal biblioteca, su no menos colosal faro y su monumental puerto.
Estos objetos reflejan la importancia de tres ciudades que, en la antigüedad, se contaban entre los más famosos centros de comercio, ciencia, cultura y religión de la época. Las influencias de Mesopotamia, Grecia y Roma se mezclan con la milenaria cultura de los faraones. El lento proceso de aculturación revolucionó el panteón divino clásico de los egipcios, dando énfasis al culto a Isis, Osiris y Serapis, infiltrando la vida cotidiana y afectando al modo en que los egipcios veían un mundo que iba a ser la cuna de la civilización occidental.
La exposición se organiza en tres núcleos, en cada una de los cuales se reunen las piezas de una de las tres ciudades objeto de la muestra. En primer lugar se encuentran los restos recuperados de Canopo, donde se pueden apreciar algunas bellas estatuas de los dioses egipcios adaptadas al canón griego pero sin perder los símbolos característicos del panteón egipcio. Por encima de todo
destaca la conocida como "nao de las décadas", una capilla de granito negro también llamada por los egiptólogos ‘el naos de los decanes’. En las paredes exteriores de este altar aparecen grabados textos e imágenes de las estrellas que gobernaban el cielo nocturno a lo largo del año egipcio. Con estas imágenes e inscripciones se representaba el calendario anual de 36 decanes o periódos de 10 días. Estos periódos de diez días estaban marcados en su inicio y en su conclusión por la aparición y desaparición en el cielo nocturno de las estrellas conocidas como ‘los decanes’.
En la segunda zona de la exposición se encuentran los hallazgos encontrados en la ciudad de Kerakleion, conocida en la antigüedad como Thonis. Entre las piezas de esa ciudad destaca una gran lápida con las hazañas del faraón Ptolomeo VIII, o tres colosales estatuas de granito rosa que representan al dios Hapy (el Nilo divinizado) y a un rey y una reina por el momento no identificados.
También se pueden apreciar distintos utensilios y ofrendas empleados durante las ceremonias religiosas de la ciudad. Asimismo se puede apreciar la impresionante "estela de Herakleion-Thonis", esculpida en un bloque de granito negro, donde se pueden apreciar unos magníficos jeroglíficos que describen las hazañas del rey Nectanebo I.
Por último se encuentra la sección dedicaba a Alejandria donde se incluye una bonita reconstrucción del puerto principal de la ciudad y se describren los principales edificios que se localizaban en el mismo. Tambien se presentan algunas esfinges y estatuas de faraones encontradas en las excavaciones.
Toda la exposicion está perfectamente documentada, con numerosos paneles que explican la evolución política y cultural de Egipto desde la antigüedad hasta nuestros dias. También hay datos sobre los dioses egipcios y su posterior evolución durante el periódo helenístico. Se incluyen textos históricos o literarios que hablan de la fundación de las distintas ciudades, de su evolución, de su importancia cultural o comercial y de distintos pormenores de la sociedad y cultura egipcia.Una exposición impresionante que no hay que dejar pasar sin visitarla, valdrá la pena el largo recorrido por las antiguas piezas sumergidas de Egipto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario