España consiguió frente Argentina su tercera Copa Davis, en terreno contrario, sin el número uno de nuestra armada (Nadal), con un contrario crecido que había preparado a conciencia la final, con una pista que era una ratonera para nuestros tenistas. Las posibilidades de éxito eran escasas, se podría decir que España tenía un 50% cuando se conocieron los rivales y que las probabilidades descendieron al 30% una vez que se supo que la dura temporada pasaba factura al número uno mundial, al casi invencible Nadal. Pero nuestros tenistas se sobrepusieron a todas estas adversidades y dieron lo mejor de su tenis para conseguir una victoria que es histórica, tan histórica como las otras dos ensaladeras conseguidas y tan difícil o más que ellas, a pesar de contar con el número 1 del mundo y varios tenistas entre los 20 primeros del mundo. La pista preparada por los argentinos para dificultar el juego de Nadal puede que al final se convirtiera en un handicap para los tenistas argentinos expertos en tierra batida y favoreciera el juego más rapido de Feliciano, Ferrer y Verdasco. El segundo problema con el que se encontraron los españoles fue el ambiente infernal que se manifestó sobre todo en el partido de dobles y en el último partido de Verdasco y también se superó con creces. El resto lo pusieron el pundonor, entrega y sacrificio de los tenistas nacionales que dieron todo por conseguir la victoria.
La final comenzó con una pequeña decepción debido a la derrota de Ferrer que no se encontraba en su mejor estado de forma y sobre todo en su mejor estado anímico. Parecía evidente que si era necesario llegar a la jornada final el seleccionador tendría que pensar mucho en un posible cambio de número uno y dar una oportunidad a Verdasco. En cualquier caso Ferrer lo intentó todo para derrotar a Nabandial pero el argentino estaba en estado de gracia y en tres rápidos sets acabó con las ilusiones del alicantino (3-6, 2-6, 3-6).
La pelota estaba ahora en manos de Feliciano López, su punto se convertía ahora en fundamental, terminar la primera jornada con el 2-0 en contra sería definitivo. Y Feliciano respondió como lo que es, un autentico campeón, que supo mantener la serenidad en los momentos más complicados, sobreponerse a la pérdida del primer set y ganar en el tie break los dos sets decisivos que le ponían el partido en bandeja ante un Del Porto cada vez más agotado y con claros síntomas de debilidad. La victoria de Feliciano ponía las cosas en su sitio y la primera jornada terminaba con un esperanzador empate a uno (4-6, 7-6, 7-6, 6-3).
El partido de dobles tenía ahora una importancia crucial, quien ganara el dobles tendría la ensaladera en la punta de la mano. El partido comenzó muy igualado, aunque Verdasco acusaba un poco la tensión del partido y se le notaba más fallón que su compañero Feliciano que sostuvo a la pareja española hasta que se produjo el primer break que significaba la consecución del set para los argentinos. Verdasco cada vez más presionado y abucheado por el público se sobrepuso a esta situación y comenzó a dar lo mejor de su juego secundado por Feliciano, de manera que se adjudicaron el segundo parcial. El tercer set fue el más importante del partido y quizás de la eliminatoria, los españoles se destacaron con un 5-1 pero perdieron su ventaja y los argentinos forzaron el tie break, adelantándose también en el mismo con un amenazante 5-1, pero entonces apareció la garra y entrega de los nuestros que le dieron la vuelta al marcador y se hicieron con este decisivo tercer set. Después de la tensión de este último set Feliciano y Verdasco no se dejaron intimadar por el ambiente y la presión de los argentinos y se adelantaron rápidamente en el marcador hasta cerrar el partido adjudicándose el cuarto set (5-7, 7-5, 7-6 y 6-3).
Y quedaba la ultima jornada, con ganar uno de los dos partidos de individuales la victoria sería española. El seleccionador español maniobró como todos estabamos esperando, sentó al entristecido Ferrer y le sustituyó por un Verdasco animado por la victoria del doble. El seleccionador argentino también se vió obligado a sustituir al lesionado Del Potro por Acasuso. Y Verdasco no defraudó las esperanzas del Sánchez Vicario ni de los aficionados españoles, comenzó el partido de manera arrolladora dejando al argentino tocado, pero en el segundo set el jugador español sufrió un tremendo bache del que se recuperó temporalmente para forzar el tie break, aunque la pérdida de este set acentuó el bache del español, que también perdió el tercer set y parecía que estaba a punto de tirar la toalla. Pero fue precisamente entonces cuando despertó de esa terrible pesadilla y volvió a jugar como al principio, recuperó la moral y la confianza, igualando el marcador a dos sets. El español estaba lanzado mientras que Acasuso veía peligrar el partido y la final, la confianza del español fue mayor que la del argentino llevando a la gloria al equipo español una vez que consiguió ganar la pelota decisiva que le daba el tercer set, el tercer punto de la final y con él la ensaladera de la Copa Davis (6-3, 6-7, 4-6, 6-3, 6-1) . España volvía a levantar el inmenso trofeo que eleva a la cúspide a los mayores tenistas del mundo.
Felicidades a los tenistas del equipo español, no solo a Verdasco, Feliciano, Ferrer y Granollers sino también a todos los tenistas que han participado en las distintas eliminatorias, por ello no hay que olvidar al gran Rafa Nadal, Almagro y Robredo, todos ellos son los vencedores de la Copa Davis 2008.

No hay comentarios:
Publicar un comentario