domingo, 25 de octubre de 2009

V Carrera Popular del Distrito Retiro (2009)

V Carrera Popular del Distrito Retiro (2009)
Domingo 25-10-2009
10.000 metros
Tiempo oficioso: 48:06
Tiempo real: 47:36






Por tercera semana consecutiva tocaba demostrar sobre el asfalto el buen ritmo de los entrenamientos y comprobar si los progresos semanales se manifestaban en carrera. En esta ocasión se trata de la carrera Popular del Distrito de Retiro que en su quinta edición ya se ha hecho un hueco en el calendario de carreras madrileñas. Esta es la primera vez que tenía la oportunidad de correrla, aunque ya conocía parte del recorrido de la misma, además siempre es un placer correr por el Retiro y por las calles aledañas sin coches a tu alrededor.


Como su propio nombre indica la carrera tenía su recorrido alrededor de este emblemático parque, la salida estaba situada en el paseo de coches y la llegada tendría lugar en el mismo paseo después de recorrer 10000 metros. El primer kilómetro y medio se desarrollaba dentro del mismo Retiro para bajar hasta la calle Alfonso XIII y desde allí subir lévemente con dirección a la Puerta de Alcalá donde se producía un giro a la derecha cogiendo la calle Alcalá y la calle O'donnell. Después un nuevo giro a la derecha, siempre alrededor del Retiro, para coger la avenida de Menéndez Pelayo y completar prácticamente una vuelta completa al Retiro. Al final del Retiro girabamos a la izquierda para coger la calle Nazaret e iniciar una rápida bajada que nos conducía a Doctor Esquerro y desde allí a las plazas de Conde de Casal y Pacífico, todo ello en bajada. Llegaba la última parte del recorrido donde se tenía que subir todo lo que se acababa de bajar, la parte más complicada y difícil de la carrera estaba por llegar. Desde Pacífico se sube por la calle Ciudad de Barcelona y entonces se gira a la derecha para coger de nuevo a avenida de Menéndez Pelayo hasta la plaza de Mariano de Cavia con una impresionante rampa. Una vez solventada esta incidencia se continua por la Avenida del Mediterraneo con dirección a Atocha para enlazar con el comienzo de la calle alfonso XII y entrar de nuevo en el Retiro en el mismo punto por el que salimos. Y un nuevo esfuerzo en la ya conocida subida hasta la fuente del Angel Caído, donde giramos a la izquierda para acercarnos al Lago y desde allí dirigirnos hacia el Paseo de Coches donde estaba la meta tras unos 500 metros finales. Un recorrido bastante exigente en su parte final, sobre todo en la cuesta hacia Mariano de Cavia y en la conocida subida desde Atocha pasando por Alfonso XII hasta la fuente del Angel Caído, unos kilómetros finales para los cuales era necesario hacer un acopio de energías y de sacrificio.

La carrera tenia fijada su salida a las 9:30 de la mañana, pero con la particularidad de que la noche anterior se había atrasado la hora. El día amaneció estupendo, con unas buenas temperaturas que favorecían al corredor y con una hora más de descanso en el cuerpo, todo ello me ayudaría a contrarrestar el ligero catarro que había cogido unos días antes. La zona de recogida de chip estaba situada en la línea de meta, costó un poco encontrarla pero finálmente pude localizarla y coger mi chip sin grandes complicaciones. Se notaba que era una carrera especial y muy popular debido a la gran cantidad de corredores que ya se agolpaban por las inmediaciones calentando y estirando. Esperanza aprovechó el largo calentamiento para hacer algunas fotos hasta que por fín me puse todos los gadgets habituales y me dirigí a la línea de salida para comenzar la carrera.

Aproximádamente a las 9:35 se dió el pistoletazo inicial, me había colocado en la parte delantera y debido a ello comencé a correr a un ritmo superior al deseado, había pensado ir más relajado en los primeros kilómetros para ver como me sentía y si mis dificultades respiratorias me limitaban. Al fuerte ritmo también contribuyó el terreno ligéramente descendente con dirección a la calle Alfonso XII por el interior del Retiro ,de manera que terminé el primer kilómetro en 4:30 minutos. Después de salir del Retiro y coger Alfonso XII, con una calle más ancha, me eché a la izquierda, dejé que los corredores más rápidos me adelantaran y decidí seguir un ritmo más tranquilo y llevadero, había que guardar fuerzas para los kilómetros finales. De esta forma pasé por delante de la puerta de Alcalá y recordé con orgullo y emoción la vez anterior que había recorrido esos mismos metros, cuando meses atrás corría la maratón y al pasar por ese mismo punto disfrutaba ya al notar como iba a terminar el primer maratón de Madrid.

Al pasar el kilómetro 3 se puede decir que había concluido la primera parte de la carrera y ahora vendría un terreno más favorable, en un continuo y rápido descenso hasta llegar a Pacífico, lo ideal para coger un buen ritmo sin hacer demasiado gasto. A la altura del kilómetro 4, casi al abandonar las proximidades del Retiro me encontré con Esperanza que aprovechó la oportunidad para hacer las típicas fotos en carrera rodeado de otros corredores. Después de éste grato encuentro procedimos a bajar la serpenteante calle de Nazaret que nos llevaría hasta las proximidades de la plaza de Conde de Casal y donde estaba situado el avituallamiento. Aunque notaba que no me hacía mucha falta decidí coger el botellín de agua y guardarlo para más adelante, tenía que hidratarme adecuadamente para no acusar las cuestas finales.

Después de abandonar la plaza de Pacífico comenzaba el tercer y último sector de la carrera, con la idea fija en la cuesta final de Atocha, pero lo que no me esperaba era la dura cuesta de Menendez Pelayo hasta Mariano de Cavia, fue toda una sorpresa cuando giramos a la derecha y nos encontramos de frente con esa auténtica pared que dejaba clavados a los corredores. Los primeros metros fueron duros hasta que metí la marcha apropiada, me mentalicé adecuadamente y cogí mi ritmo de ascensión, mi potencia me hizo adelantar a un buen número de corredores aunque también tengo que reconocer que alguno otro me adelantó a mí y a todos los demás demostrando su poderio y potencia. Al llegar a la plaza de Mariano de Cavia pasé otros malos momentos mientras me recuperaba del esfuerzo realizado, regulé un poco el paso porque la cuesta me había dejado un poco tocado y porque sabía que aún faltaba la cuesta final hacia la que nos acercabamos inexorablemente. Y por fín llegamos a Atocha, giramos a la derecha y abordamos la cuesta de Alfonso XII con dirección al Retiro; las otras veces que había pasado por ahí había sentido la dureza de las rampas pero en esta ocasión me parecieron menos duras y terribles, el recuerdo de subir hasta Mariano de Cavia estaba aún marcado en mis piernas, así que subí con menos dificultades de las previstas adelantando a más corredores que acusaron la dureza de la cuesta, los esfuerzos de las cuestas anteriores y los kilómetros recorridos. Ya casi se sentía la meta, había que hacer el último esfuerzo, entrar en el Retiro y subir hasta la fuente del Angel Caído, el ritmo se vió reducido drásticamente hasta que por fin llegamos a la fuente y giramos a la izquierda. Aunque ya pensaba que la línea de meta estaba próxima, esos 1300 metros finales se hicieron interminables, la meta parecía no llegar nunca mientras nos acercabamos al lago del Retiro, nuevo giro a la derecha y la meta seguía sin aparecer, había que continuar adelante, ya no quedaba nada, casi nada. Por fin llegamos al Paseo de Coches y en la lejanía ondeaban los arcos de la línea de meta, tres arcos que habría que pasar uno tras otro; no se porque pero en esta ocasión esos metros finales se hicieron eternos y el paso entre cada arco parecía un abismo que costaba cada vez más atravesar. Por fín mis piernas cruzaron el último de los arcos y pisé la alfombra de meta con un tiempo total de 47:36 minutos (4:45 min/km), un tiempo estupendo, mucho mejor de lo esperado y mucho mejor de lo que podía imaginar según iba avanzando a lo largo de la carrera. Terminé completamente exhausto y me costó unos minutos recuperarme mientras me dirigía a la zona de devolución de chip y de recogida de la bolsa del corredor. A los pocos segundos estaba junto a mi Esperanza que me acompañó a recoger más bebida y no pudo desaprovechar al ocasión para hacerme alguna foto en semejante estado.


El tiempo había sido magnífico aunque tengo que reconocer que había terminado bastante cansado y tocado, mucho más que el domingo anterior en la carrera del CSIC cuando hice un tiempo algo superior pero con mucha más distancia, y después de estudiar los tiempos en esta ocasión la carrera salió unos pocos segundos peor que el último domingo, debido quizás a su mayor dureza. También tengo que reconocer que no tuve ningún problema de salud y que mi ligero catarro no me había influido lo más mínimo durante toda la carrera. Una bonita y dura carrera, con unas cuestas impresionantes que hacen de esta carrera una de las más exigentes que he corrido últimamente. A pesar de todo ello una bonita experiencia que se disfrutó en una agradable mañana en un entorno precioso y con una maravillosa compañia.


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