
Se puede decir que la
junta directiva ha sido la culpable de todos estos hechos. Ya hablé de la destitucion de Calderón pero ni siquiera entonces eramos conscientes de todo el mal que nos había acarreado su presidencia, poco ha poco han ido sailendo más trapos sucios y los que aún faltan por salir. Todo ello le proclama como el peor presidente de la historia del club y que si bien ganó dos ligas nos han dejado una herencia terrible. El nombre del Madrid se ha visto en los tribunales, su presidente investigado y enjuiciado, sus actuaciones bajo sospecha, sus fichajes en el punto de mira. Y sobre todo la terrible incertidumbre de sus maquinaciones y su llegada al poder, la posibilidad de que se haya producido un auténtico golpe de estado encubierto, que las elecciones pasadas hayan sido el más duro golpe a la democracia y a la participación ciudadana. Es terrible pensar que cualquier individuo de poca monta, de mala fé y con intenciones sospechosas sea capaz de montar un entramado electoral que le dé el poder de manera impurea y ultrajante. Un episodio del que hay que sobreponerse lo antes posible y trabajar para que no sea posible nunca más que se pueda volver a producir.

La junta directiva estuvo mal por su comportamiento, actuación y omisión, eso influyó en el resto de estamentos y ámbitos del club. Empezando por el
primer equipo de futbol, desde el comienzo de temporada se trabajó con una
plantilla mal confeccionada, en la que todo el mundo sabía las carencias y necesidades del equipo pero que nadie trató de compensar cuando era posible. La
dirección deportiva estuvo lenta y quizas con ambiciones personales de dudosa explicación. Y tampoco hay que salvar al
entrenador (Schuster) que no supo navegar contracorriente y cuando comenzaron a venir mal dadas se dejó llevar e engullir en un tornellino de desgana y apatía. Todo esto provocó su cese y
su sustitución por Juan de Ramos del que algunos esperaban que se convirtiera en la tabla de salvación de este barco a la deriva, pero sus actuaciones no dejaron de ser un puro trámite y un bálsamo sin sustancia.
Cuando tuvo que tomar decisiones importantes fracasó y sobre todo fallo en los partidos transcendentales. Es cierto que encadenó una racha muy buena de partidos ganados de forma consecutiva, pero todos ellos contra equipos menores y muchos de ellos ganados de forma agónica y épica, sin lucimiento y con un juego pobre por no decir pauperrimo. Los jugadores lo dieron todo, que no es poco y gracias a ellos, a su entrega y pundonor se pudieron ir salvando las jornadas, con más suerte que juego. Hasta que al final
se produjo la debacle, se desmoronó el castillo de naipes y se murió en la orilla. Cuando todo parecía que podía salvarse al menos dígnamente vino la
ultrajante derrota en casa contra el Barcelona, donde el rival nos pasó por encima como una apisonadora, jugando un futbol brillante, comprometido y vistoso. Todo lo contrario a lo que hacía el Real Madrid, demostrando la terrible distancia que hay entre la dos plantillas y su estilo de juego. Y de ahí en adelante pues nada más que decir, un equipo que se deja ir, y que se desangra después de perder el último clavo al que podía agarrarse, unas cinco jornadas para olvidar que concluyen un año para olvidar.

Ahora
se abre una nueva época, al final no habido elecciones pero tenemos nuevo presidente, ya conocido y que ya conoce el club, pero lo más importante es que debe conocer la situación y debe conocer el camino que hay que emprender para salir del profundo bache en el que nos encontramos. Florentino
debe enmendar sus errores del pasado y potenciar sus éxitos, debe aprender de sus fallos, dejarse aconsejar y dirigir con mano firme el barco a la deriva que se ha encontrado, no solo en el aspecto deportivo si no también en el económico y sobre todo en el institucional. En el campo deportivo todos sabemos que debe hacer una
auténtica revolución, que hay muchos jugadores que no debieron vestir nunca la camiseta del Madrid y que no la deben volver a vestir nunca más, que hay que desprenderse de muchos de ellos. Otros deben reorientarse, calmarse y reconocer sus errores, deben reordenar sus cabezas y conocer las verdaderas necesidades del club y que puede esperar de ellos. En cuanto a los jugadores veteranos y carismaticos, su presencia es necesaria pero ellos saben que no pueden ser la columna vertebral en la que se apoye el nuevo equipo, ellos deben ayudar con su experiencia y con su presencia para informar y educar a los nuevos, deben transmitir la esencia del madridismo y cuando les den una oportunidad entregarse como siempre, con esa entrega y con la calidad que aún atesoran ayudarán a hacer une quipo campeón en el que se mantengan presentes las esencias y valores madridistas.

Raúl no puede ser el jugador que más minutos juegue, ya no está para eso, su cuerpo no puede soportar tantos esfuerzos y dosificándole oportunamente puede seguir demostrando el gran jugador que fue y que es, pero siendo consciente de que forma parte de un equipo y que hay más jugadores que también pueden ayudar. Y en cuanto a los nuevos, pues esperemos que Florentino cumpla sus promesas y consiga hacer un equipo extraordinario, sobre todo un equipo que juegue de forma extraordinaria y que se comporte como un autentico equipo, que nos haga deleitar con su juego, con su entrega, con su sacrificio, su técnica y sobre todo con su madridismo.
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