I Carrera Popular de Romancos (2009) Sabado 16-05-2009
6.100 metros
Tiempo oficioso: 29:30
Tiempo real: 29:15
Continuamos con las carreras cortas y ya desde hacía tiempo teníamos marcada en nuestro calendario la fecha del sabado 16 de Mayo para desplazarnos hasta nuestra conocida y querida localidad de Romancos y disfrutar del estreno de su carrera popular campo a través. En esta bonita y entrañable villa alcarreña hemos disfrutado de amenas y entretenidas tardes y noches de futbol, frontón, comidas y sobre todo de amigos. Nuestro amigo Mario nos ha contagiado su amor y entrega a este pueblo y ante su debut en el campo de las carreras populares teníamos que acompañar tanto a Mario como a sus convecinos. Y la experiencia no ha podido ser mejor ni más bonita ni sentimental, un dia que guardaremos para siempre en nuestra memoria y en la memoria de Romancos.
El recorrido parecía bastante sencillo y corto, unos 6 kilómetros sin demasiadas complicaciones orográficas. Mario nos hizo una pequeña descripción del mismo y sus indicaciones parecían corroborar estos datos, nos había avisado de que existía una única dificultad de unos 200 metros de empinada subida pero situada en el primer kilómetro de la carrera. Aunque posteriormente tuvimos que sufrir en nuestras carnes esa idea preconcebida totalmente equivocada, ya que se trataba de un continuo sube-baja, un rompepiernas sobre todo en su primera mitad, por unos bonitos caminos de tierra que serpenteaban alrededor del arroyo de Romancos. Y tampoco estaba previsto el duro final desde la orilla del arroyo hasta el centro del pueblo, subiendo 500 metros durísimos hasta la línea de meta.
La carrera comenzaba a las 12:15 y antes del inicio de la carrera popular tuvieron lugar las típicas carreras infantiles que animaron el ambiente y prepararon a los corredores para darlo todo en la carrera. Desde mucho antes estaba ya Mario haciendo de anfitrión y ayudando a la organización en los últimos detalles. Tras un breve estiramiento tuvo lugar el inicio de la carrera, y los alrededor 100 corredores partieron a gran velocidad de la plaza Mayor de Romancos. El ritmo inicial fue muy rápido, aprovechándo también de la orografia descendente desde el pueblo hasta el arroyo. Al llegar al arroyo nos enfrentamos con la primera dificultad orográfica, una cuesta bastante importante que penetraba en el bosque de encinas cercano a Romancos y que se prolonga por la ladera durante algo más de un kilómetro, aunque afortunadamente nosotros sólo teníamos que subir durante los primeros 200 metros, para a continuación girar a la izquierda y seguir por un camino de tierra estrecho y rodeado de árboles. Al llegar a este punto comencé a notar que no me encontraba todo lo bien que esperaba, sabía que iba a ser una carrera rápida e incluso la había preparado de esa forma, pero la bajada inicial y las primeras rampas terminaron por romperme por completo. Notaba que no andaba fino, que no podía seguir el ritmo de Mario y aunque lo intenté durante unos 500 metros más, al final tuve que tomar la decisión de seguir a mi ritmo, le dije a Mario que tirara para adelante y que si me recuperaba intentaría cogerle. Pero la situación no mejoró, en el continuo terreno rompepiernas por el que circulabamos veía cada vez más lejos la figura de Mario que seguía adelantando corredores mientras yo me mantenía en un grupito de cuatro o cinco que intentabamos no perder el ritmo y avanzar lo más rápidamente posible.
Esta primera parte de la carrera circulaba por un terreno paradisíaco, rodeado de árboles, a la orilla del rio y respirando naturaleza por los cuatro costados, pero se hizo prácticamente interminable para mi. Al llegar al kilómetro tres se hacia un giro de 180 grados, se abandonaba el terreno de tierra y viramos hacia Romancos avanzando ahora por un camino asfaltado que descendía ligeramente. A pesar del cambio de terreno no recuperé la frescura y seguía arrastrándome por el asfalto en el mismo grupo en el que estaba desde el kilómetro 2, grupo al que pasaron otros corredores desde atrás aprovechándose del terreno descendente. Nos ibamos acercando a Romancos, la meta se aproximaba pero las fuerzas estaban más que justas y creo que llegué al final gracias al ánimo del público que estaba en las proximadades del pueblo y porque no podia defraudar a Mario, a sus vecinos y a Esperanza. Finalmente vi la pancarta de 500 metros para la meta, estabamos entrando de
nuevo a Romancos, pero aún quedaba lo más duro, la empinada subida desde el arroyo hasta la plaza Mayor. En estos 500 metros fuí recordando lugares entrañables de Romancos como el lavadero, la iglesia, el frontón (el Felipe estaba cerca), todo ello ayudó en cierta medida a seguir avanzando y a sacar las últimas fuerzas. En este tramo adelanté a la chica con la que había estado alternando posiciones desde el kilómetro 2 y que posteriormente sería la primera clasificada femenina, y llegué a meta completamente extenuado entre el ánimo y aplauso generalizado de los romanqueses y demás visitantes con un tiempo de 29:15.
Después de cruzar la meta Mario vino a mi encuentro y nos saludamos cordialmente, yo casi no me tenía en pie. Mario estaba mucho más fresco, había llegado a la meta mós o menos un minuto antes y también estaba sorprendido por la dureza de la prueba, él tampoco se podia esperar que hubiera resultado tan dura y eso que conocía cada metro del recorrido. Finalmente nos informaron de que Mario habia hecho tan buena carrera que habia quedado segundo en la clasificación local de Romancos. Mi más cordial enhorabuena para él, sin duda el mejor deportista romanqués de la historia.
La carrera tiene su parte emotiva por el lugar y los compañeros de aventuras con los que corrí pero también tiene su lado negativo y se centra no sólo en el tiempo realizado si no también en las sensaciones que tuve durante gran parte de la carrera. No se a que puede deberse, si a la falta de calentamiento prévio, al cansancio y fatiga acumulado después de la maratón, o a una debilidad física natural en mí en estas épocas del año; lo cierto es que lo pasé bastante mal y con las fuerzas justas para terminar los 6 kilómetros, dudo mucho que hubiera podido correr una más kilómetros en esas condiciones. Antes de iniciar la carrera, charlando con Mario, habíamos hablado de hacer un tiempo cercano a los 28 minutos pero esta vez las espectativas no se cumplieron. Habra que seguir entrenando a ver como evolucionan los entrenamientos y carreras de los próximos dias.
En cuanto a la organización dar mi más cordial enhorabuena a los jóvenes y animados organizadores, se nota que han trabajado mucho durante mucho tiempo, preparando el circuito, conseguiendo los patrocinadores, dando a conocer una carrera nueva que esperamos que continue muchos años más. A eso hay que añadir todas las actividades que prepararon no solo para los corredores si no también para sus acompañantes, las carreras infantiles para los más pequeños, y la comida final para todos los visitantes, esas riquísimas migas, con su limonada y para rematar el arroz con leche. También hay que destacar al abundante público que estuvo animando sin cesar a los corredores antes, durante y después de la carrera. Se nota que son un grupo muy unido, con muchas ganas de trabajar para su pueblo y para que todos los visitantes que acudimos a Romancos nos sintieramos como en nuestra propia casa, y lo han conseguido con creces. Un sobresaliente para todo Romancos.

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