domingo, 22 de marzo de 2009

VIII Media Maratón de Calatayud (2009)

VIII Media Maratón de Calatayud (2009)
Domingo 22-03-2009
21,095 metros
Tiempo oficioso: 1:42:33
Tiempo real: 1:42:19







El siguiente paso en la intensa preparación para la Maraton de Madrid hacia escala en las tierras aragonesas de Calatayud, ya no solo recordariamos sus calles en las fiestas del chupinazo de Agosto sino que también podria decir que corri la media maratón de Calatayud por esas mismas calles. En principio parecia un recorrido no demasiado exigente, con pocos desniveles, aunque algo corto, de unos siete kilometros por lo que se deberian dar tres vueltas para completar los 21 kilometros, y ese pequeño detalle no me agradaba ya que se hace un poco aburrido tener que recorrer por la misma zona tres veces. A su favor estaba que en parte se desarrollaba por las afueras de la ciudad, por la carretera de Soria, la orilla del Jalón y el sendero verde, para entrar por los barrios nuevos de Calatayud, dirigirnos hacia la plaza de Toros y desde ahi encaminar la calle principal, el Paseo de las Cortes de Aragón donde estaba la salida y meta de la carrera.


La mañana del domingo me levanté puntualmente, aunque el inicio de la carrera estaba fijado a las 11:00 de la mañana, de esa manera pude preparar concienzudamente la carrera desayunando un suculento plato de tallarines con salchichas y atún, refrescado con aquarius. La preparación para la media maratón estaba concluida. En esta ocasión iba a correr con mis amigos Mario y Bernar, de manera que nos calzamos las zapatillas y nos acercamos a la línea de meta para formalizar la inscripción, recogida de dorsales, de chips y de productos típicos de la tierra. El inicio de la carrera estaba cada vez más próximo, y el calentamiento consistió en breves pero intensos estiramientos. Apenas quedaban unos minutos para el pistoletazo inicial, los atletas se ajustaron sus gadgets, repasaron la táctica de carrera y discutieron acerca de la mejor emisora de radio para acompañar la marcha.

Puntualmente dió comienzo la carrera, nos situamos en la cola del pelotón, no demasiado numeroso pero si entregado y curtido en mil carreras. A pesar de ello comenzamos la carrera a buen ritmo y poco a poco fuimos adelantando a algunos corredores y nos colocamos en el centro de un nutrido grupo de corredores que seguían nuestro mismo ritmo, de esta forma avanzamos por las calles céntricas de la ciudad mientras nos dirigiamos hacia la carretera de Soria, quizás la zona más exigente y fea del circuito, con un kilómetro de suave cuesta al pie de la colina cortada que limitaba la carretera. Desde esa zona alta comenzaba un suave descenso que nos acercaba a la ribera del rio, durante el cual atravesamos dos túneles donde se oyeron los sones "informáticos electrostáticos". Al llegar al rio el recorrido de la carrera giraba de nuevo y se dirigía hacia Calatayud avanzando por el sendero verde, la zona más bonita del circuito rodeado de huertas y de frutales que no impedían la llegada del olor a tomillo y jara. En este momento nos sorprendió la presencia de Esperanza que había acudido hasta allí para hacernos unas fotos y para transmitirnos sus palabras de ánimo y apoyo. Desde ahí avanzamos a buen ritmo hasta llegar de nuevo a Calatayud, allí nos adentramos por los nuevos barrios de la periferia hasta llegar a la plaza de toros y tras unos giros por sus alrededores dirigirnos hasta el paseo de las cortes de Aragón, donde había tenido lugar la salida y tendría lugar la meta después de dar dos vueltas más al circuito que acababamos de realizar. En la linea de meta fuimos vitoreados por el abundante público presente, el tiempo realizado había ido bueno, pero lo mejor de todo es que habíamos ido a medio gas, habíamos guardado fuerzas para los kilómetros siguientes y una vez hecho el primer reconocimiento sabíamos que podíamos realizar las dos vueltas restantes a un mayor ritmo.

Y de esta guisa comenzó la segunda vuelta, aumentando un poco el ritmo, debido a ello adelantamos posiciones dentro del grupo en el que estabamos incluidos. Después de pasar por la carretera de Soria, Bernar se descolgó ligéramente pero seguía nuestro ritmo a 5 metros de distancia, no había que temer ningún desfallecimiento y nuestras zancadas eran cada vez más seguras y rápidas. El descenso hacia el rio y la llegada hasta el sendero verde nos confirmó en nuestro buen estado de forma, con Bernar apenas alejado cinco metros. Allí nos esperaba de nuevo Esperanza que nos inmortalizó con nuevas instantaneas de nuestro paso, habíamos recorrido la mitad de la carrera, estabamos en el kilómetro 11 y nos sentíamos realmente fuertes. Siguiendo este buen ritmo recorrimos el sendero y llegamos a las afueras de Calatayud, alli Bernar sintió un mínimo desfallecimiento y recomendó al resto de los hijos del viento que tiraran hacia adelante; después de unos instantes de deliberación, sus compañeros decidieron continuar confiando en la recuperación de Bernar para que se volviera a unir a ellos. Nos acercabamos a la plaza de toros y al paso por segunda vez por la línea de meta, y en ese instante vimos como el primer corredor nos doblaba, ese hecho. lejos de hundirnos, nos espoleó en nuestro amor propio y aumentamos ligéramente el ritmo, no pretendíamos adelantar al presunto ganador pero queríamos entrar lo más cerca posible de él por la meta y que la distancia fuera menor.

Comenzamos la tercera vuelta, y a pasar por contrameta vimos como Bernar se había recuperado, estaba apenas a 200 metros de nosotros y nos animaba para que siguieramos adelante, eso junto con el apoyo del público nos provocó un estado de euforia que nos impulsaba a gran velocidad por las calles de Calatayud. Sentíamos como las piernas prácticamente avanzaban solas y como ibamos sobrepasando a los demás corredores de manera increible, pasando como flechas a su lado y marcando diferencias con los sobrepasados. No hubo ni el más mínimo desfallecimiento, ni siquiera en la subida por la carretera de Soria, incluso durante la bajada aumentamos la zancada y en los tuneles retumbaban nuestras voces con energia. Apenas quedaban cuatro kilómetros para el final, pero el ritmo no se redujo bajo ningún concepto, el sendero verde era como una alfombra o como una cinta transportadora que acercaba cada vez más a nuestros atletas hacia la meta. Al girar hacia el nuevos barrios de Calatayud quedaban apenas tres kilómetros pero el ritmo seguía siendo infernal y los atletas adelantados ni podían verles pasar a su lado. Los kilómetros restantes apenas se hicieron notar, pasaban como si nada, alentados por el público congregado para verles pasar y por los numerosos voluntarios que marcaban el circuito. Por fin abordamos la recta final y durante la misma aún pudimos adelantar a otro competidor en un frenético esprint hasta que cruzamos la línea de meta con los brazos unidos y levantados, marcando un nuevo hito y un nuevo record parando el reloj en un increible 1:42:19 (4:50 min/km). Nos abrazamos de nuevo y nos dimos la vuelta esperando la llegada de nuevo compañero, nuestra espera no se hizo muy larga y a los pocos instantes pudimos ver aparecer al fondo la camiseta azul celeste y el pañuelo baturro de Bernar, cruzando la meta en un meritorio 1:44:55 también record personal para él. De nuevo nos fundimos en un abrazo momento que fue inmortalizado por nuestra fotografa y animadora particular, por Esperanza, sin sus palabras de ánimo y de apoyo la gesta no habría sido igual. Estabamos eufóricos y casi no se notaba el cansancio ni el desgaste por el esfuerzo realizado, tenemos que reconocer que es la carrera en la que menos hemos sufrido y la que mejor hemos terminado, pensando que incluso podiamos haber dado otra vuelta completa si nos lo hubieran pedido. Una magnífica carrera, con unas sensaciones impresionantes, nuestro orgullo y amor propio por las nubes, el entrenamiento perfecto, la preparación adecuada, el maratón más cerca. Toda una proeza para terminar un fin de semana increible, de amigos y de records.








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