viernes, 26 de diciembre de 2008

Rembrandt. El pintor de Historias

Durante este otoño de 2008 tiene lugar en el Museo del Prado de Madrid una interesante y única exposición sobre uno de los pintores mas universales. Bajo el título: "Rembrandt. El pintor de Historias" se presentaba al público madrileño una colección de 40 obras del pintor holandés que proceden de algunos de los museos más importantes del mundo y que recogen todas las etapas de su vida y las principales evoluciones de su proceso creador. En su juventud los gestos de los personajes son extrovertidos y su mirada a menudo burlona y jocosa, mientras que en su madurez las emociones son más contenidas y el énfasis se encuentra en la energía mental de los personajes.

Desde sus inicios en Leiden hasta su muerte en Ámsterdam, su pintura es un constante proceso de búsqueda cuyo fin es representar las emociones de las personas de la manera más incisiva y conmovedora posible. Y para ello se centra sobre todo en asuntos bíblicos e históricos; en la escala de valores de Rembrandt y sus contemporáneos, estos temas eran los más importantes a los que podía dedicarse un pintor. Además, es en ellos donde mejor podía representar las reacciones de las personas ante situaciones dramáticas, y con ello explorar la condición humana. El arte de Rembrandt está firmemente anclado en la tradición pictórica europea. Sin embargo, su actitud hacia esa tradición es crítica: muy pocos artistas han tenido su ambición de transformarla ni lo han hecho de forma tan radical.

Si bien es cierto que faltan alguna de las obras mas conocidas y famosas de Rembrandt, la exposicion recoge otros cuadros importantes que merecen la pena observar y apreciar en el conjunto de su obra, apreciar su evolucion desde sus primeros años hasta sus obras de madurez y como algunas de sus caracteristicas perviven a lo largo de los años y de los cuadros. Su obsesión por la luz y el clarooscuro, sus figuras principales intensamente iluminadas, destacando su importancia y llamando la atención al espectador, aunque no por ello se olvida del resto de la composición dando importancia hasta el menor detalle. Ya en sus primeros cuadros, como "La discusión entre san Pedro y san Pablo" o "Jeremías lamentando la destrucción de Jerusalén" se puede apreciar esa intensa luz que ilumina a los protagonistas y la maxima atención que le dedica a todos los detalles del cuadro, como se observa en el manto y vestimentas de Jeremias.

Rembrandt se convirtió en el artista de mayor éxito de Amsterdam, su fama se basó en sus espléndidos retratos que aumentaron de número segun iba siendo conocido en la ciudad y en las Provincias Unidas. De esta etapa de retratista de éxito destacan sus obras "Artemisa" o "Minerva" donde utilizando un tema mitológico retrata a sus mecenas en una actitud digna y ceremonial. También de esta segunda etapa son importante salgunos cuadros bíblicos como "Sansón" donde se observa en toda su crudeza la historia biblica de Sansón en primer plano cuando los filisteos le dejan ciego mientras en segundo plano se aprecia a Dalila con las tijeras y la melena de Sansón.


En una tercera etapa creativa la forma de pintar de Rembrandt se acerca más a la de Rubens, a quien emula sin renunciar a su búsqueda de un estilo propio. Rembrandt combina en sus cuadros intensidad y dramatismo con una sensación de proximidad, y se recrea en las texturas de los materiales. En esta epoca destacan sus obras "Betsabé" y "El rapto de Europa".

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