Después de que la organización no permitiera correr a Alberto Contador el próximo Tour que se disputará en julio, el ciclista de Pinto acortó sus vacaciones de mayo para irse a Italia a rodarse un poco antes de la última parte de la temporada con la Olímpiada, la Vuelta a España y el Mundial como objetivos. Contador se presentó en el giro con apenas una semana de preparación después de 15 dias de descanso activo.
Su presencia era prácticamente testimonial y el resto de los competidores no venían ningún peligro en el pedalear del último ganador del Tour de Francia. Pero sus rivales no atacaron a Contador, permitieron que fuera poco a poco cogiendo la forma y manteniéndose cerca en la general, hasta que sin quererlo, se puso en la primera posición con los rivales desbancados y lejos de la clasificación y con el joven y casi desconocido
Riccardo Riccó como único contrincante. A

partir de ese momento Contador ya sabía la rueda que tenía que marcar y el ritmo que tenía que seguir, los días jugaban a su favor y cada vez estaba más fuerte. Riccó consideraba ya todo un éxito ganar etapas cada vez que la montaña tendía para arriba y ser segundo en la general.

Alberto Contador conseguía lo que antes únicamente había conseguido el gran
Miguel Indurain, ganar el Giro de Italia y conseguirlo después de ganar el Tour anterior. Toda una proeza para un corredor genial que va a seguir creciendo y aumentando su ya brillante palmarés. Ánimo Contador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario